Descripción
Había una vez un pequeño oso de madera llamado Corazón Guardián.
No vivía en un bosque, ni en una montaña lejana. Vivía donde más se le necesitaba: cerca de las personas que, sin decirlo, cargaban mucho dentro.
En una de sus patas sostenía un corazón rojo. No era un adorno. Era un recordatorio.
Cada vez que alguien lo miraba en silencio, algo pasaba. No era magia ruidosa. Era algo más simple… más real.
Como si el pecho se aflojara un poco.
Como si todo lo que dolía dejara de pesar tanto.
Dicen que Corazón Guardián no quita los problemas.
Pero sí hace algo mejor:
te recuerda que puedes sostenerlos sin romperte.
Y que, incluso en los días más pesados,
tu corazón sigue estando ahí…
firme, suave…
y latiendo.
Tamaño: 14 x 9 cm
Material: Madera
